En muchos proyectos de instalaciones surgen decisiones que solo se pueden resolver correctamente sobre el terreno. Por eso los técnicos de JOVI GRUP pueden acompañar al instalador en sus visitas, revisando la obra “in situ”, contrastando soluciones y ajustando el planteamiento técnico a la realidad del espacio, condicionantes de la estructura y plazos de ejecución.
Cuando el proyecto exige un control más estructurado, se activa el servicio de dirección de obra: interlocución directa con ingeniería o propiedad, visitas periódicas, planificación de tareas, registros de obra e informes de avance. De este modo se supervisa el montaje de las instalaciones, se ordenan las fases de trabajo y se verifican los objetivos técnicos y de plazo.
El resultado es una instalación mejor coordinada, con menos improvisaciones y un mayor control de lo que ocurre en cada etapa.
